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Apapaxoa

El arte de armonizar México en una copa: Cuando el vino se convierte en arte

06 de agosto de 2025

Sobre el autor

Sandra Fernández

Sandra Fernández

“El vino comenzó a ser parte de mi vida como un complemento a mi carrera de hotelería y de gastronomía, pero pronto se convirtió en el eje principal de mi carrera profesional y el motor de mi vida personal”.

Hace veintitrés años decidí que quería cambiar la historia de mi país y lograr que cada vez se bebiera mejor. He podido ser testigo y protagonista de una revolución enológica que transformó el panorama del vino en México y saber que hoy vivimos un momento mágico de oferta de vino, tanto mexicano como del resto de las regiones vinícolas del mundo, como nunca.

Una revolución enológica en México. México ha incrementado su consumo de vino per cápita de 200 a 1200 mililitros per cápita en tiempo récord.

De tres estados con producción vitivinícolas que se tenían reconocidos, Baja California, Coahuila y Querétaro; hoy hay 17 estados con este oficio agrícola y de transformación.

39 de cada 100 botellas que se beben en territorio nacional es de vino mexicano y nos sentimos orgullosos y felices de hablar de él, de recomendarlo, de regalarlo y de privilegiarlo en nuestras mesas.

Me siento muy orgullosa de ser parte de un movimiento donde hemos convertido al bebedor de vino en un consumidor más consciente, un público más enterado y un comprador más exigente.

En cada copa hay una historia. Siempre he creído que en cada copa de vino hay una historia y que contar, poderla transmitir es una obligación de la profesión y saberla armonizar con alimento es un arte.

Estos son los conceptos fundamentales de la curaduría de vinos de Grupo Xcaret, de la cual estoy a cargo hace cinco años.

Xcaret representa un espacio donde la estética es la constante, donde la armonía es la belleza natural y la arquitectura y el interiorismo son el sostén y la proyección de esa belleza.

El mundo del vino es justo eso, elegancia sin artificios, una estética gustativa, un trago que explora tus sentidos, un maridaje que se vuelve inolvidable.

México como punto de partida. Mi proceso creativo empieza con México como país, el amor profundo y la razón de ser de Xcaret es la belleza de México llevada a lo sublime.

El arte de la cocina, el arte de la música, el arte de los materiales mexicanos que sostienen las estructuras, el tallado de la madera, los textiles e hilados, la escultura, la pintura, el México sofisticado está en cada paso.

El vino es arte también.

Dar voz a los viñedos. Las bodegas mexicanas son parte de la escena empresarial de México y también del mundo del arte, queremos dar visibilidad a esos viñedos de los que no sabemos mucho, pero merecen una voz, queremos presumir los vinos magníficos de pequeñas producciones que necesitan ser vistos y sentidos, queremos honrar a los productores de antaño que han hecho historia, esos pioneros que marcaron la ruta para que llegaran los demás con certeza y un camino allanado.

Queremos celebrar las creaciones de los chefs elevándolas a través de los sorbos de viticultores y enólogos de México y del mundo que sudan bajo el sol cada mes de cosecha.

Honrar el mundo del vino. Queremos presumirte que en Xcaret honramos al mundo del vino, como se honra toda provocación artística que tiene un sentido y un contexto.